Diferencias entre ley, decreto y reglamento

Una ley, un decreto y un reglamento no son lo mismo dentro del ordenamiento jurídico español. Se diferencian por su rango, por el órgano que los aprueba, por el procedimiento utilizado y por las materias que pueden regular.

La principal confusión suele aparecer con la palabra «decreto», porque no identifica por sí sola un único tipo de norma. En España existen, entre otras figuras, el Real Decreto-ley, el Real Decreto Legislativo y el Real Decreto de naturaleza reglamentaria, y no todos tienen el mismo rango jurídico.

Para comprender correctamente estas diferencias conviene partir de cómo se ordenan las distintas normas dentro del sistema jurídico español. La Constitución garantiza el principio de jerarquía normativa, de manera que una disposición inferior no puede contradecir válidamente otra de rango superior.

Diferencias entre ley, decreto y reglamento

Podemos resumir las principales diferencias de esta forma:

Norma Quién la aprueba Rango Función principal
Ley Cortes Generales o parlamentos autonómicos Legal Regular materias atribuidas al poder legislativo
Real Decreto-ley Gobierno Legal Responder a situaciones de extraordinaria y urgente necesidad
Real Decreto Legislativo Gobierno por delegación legislativa Legal Ejercer una delegación concedida por las Cortes Generales
Real Decreto reglamentario Presidente del Gobierno o Consejo de Ministros Reglamentario Desarrollar o ejecutar el ordenamiento dentro de la potestad reglamentaria
Orden Ministerial Ministro competente Reglamentario Regular cuestiones propias del departamento ministerial

La Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno diferencia estas formas normativas y regula también la jerarquía de las disposiciones reglamentarias estatales.

Qué es una ley

Una ley es una norma aprobada por el poder legislativo siguiendo el procedimiento previsto por la Constitución y las normas parlamentarias.

En el ámbito estatal, corresponde a las Cortes Generales ejercer la potestad legislativa. Las comunidades autónomas también pueden aprobar leyes dentro de las competencias que les atribuyen la Constitución y sus respectivos Estatutos de Autonomía.

Entre las principales categorías encontramos:

  • LEY ORDINARIA: regula las materias que no están reservadas constitucionalmente a una ley orgánica.
  • LEY ORGÁNICA: se reserva a determinadas materias expresamente previstas por la Constitución y exige una mayoría reforzada para su aprobación, modificación o derogación.

La diferencia entre ambas no consiste en que la ley orgánica sea siempre jerárquicamente superior. Se distinguen fundamentalmente por las materias que pueden regular y por el procedimiento exigido. En Tribuna Jurídica explicamos con más detalle cuándo una materia debe regularse mediante ley orgánica.

Qué significa realmente «decreto»

La palabra decreto no permite conocer por sí sola el rango jurídico de una disposición.

Dentro del ámbito estatal podemos encontrar, entre otras, las siguientes figuras:

  • REAL DECRETO-LEY: norma con rango de ley aprobada por el Gobierno en los supuestos constitucionalmente previstos.
  • REAL DECRETO LEGISLATIVO: norma con rango de ley aprobada por el Gobierno previa delegación de las Cortes Generales.
  • REAL DECRETO DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO: instrumento utilizado para determinadas decisiones y disposiciones de su competencia.
  • REAL DECRETO DEL CONSEJO DE MINISTROS: puede aprobar disposiciones reglamentarias dentro de las competencias del Gobierno.

Por tanto, antes de determinar la posición de un decreto dentro del ordenamiento debemos identificar qué tipo concreto de disposición es.

Qué es un Real Decreto-ley

El Real Decreto-ley es una norma con rango de ley aprobada por el Gobierno.

El artículo 86 de la Constitución permite recurrir a esta figura cuando existe una situación de extraordinaria y urgente necesidad, aunque establece límites respecto de las materias que pueden verse afectadas.

Además, el Congreso de los Diputados debe pronunciarse posteriormente sobre su convalidación o derogación.

Por ello, aunque proceda del poder ejecutivo, un Real Decreto-ley no es un reglamento.

Qué es un Real Decreto Legislativo

El Real Decreto Legislativo también tiene rango de ley, pero responde a una lógica diferente.

En este caso, las Cortes Generales delegan expresamente en el Gobierno la potestad de elaborar una norma con rango legal sobre una materia determinada.

La Constitución exige que esa delegación sea expresa, concreta y limitada temporalmente.

Esta figura puede utilizarse, entre otros supuestos, para:

  • APROBAR TEXTOS ARTICULADOS: cuando existe una ley de bases que delimita la delegación.
  • APROBAR TEXTOS REFUNDIDOS: cuando se integran varias normas legales en un único texto.

Qué es un Real Decreto reglamentario

Un Real Decreto también puede aprobar una disposición de naturaleza reglamentaria.

La Ley del Gobierno permite que el Consejo de Ministros apruebe mediante Real Decreto las normas reglamentarias que sean de su competencia.

En ese supuesto, el Real Decreto se encuentra subordinado a las normas con rango de ley y no puede modificarlas ni contradecirlas válidamente.

Por eso debemos evitar uno de los errores más habituales: considerar que todos los Reales Decretos tienen la misma fuerza jurídica.

Qué es un reglamento

Un reglamento es una norma dictada por una Administración Pública en ejercicio de su potestad reglamentaria.

Su función habitual consiste en desarrollar, concretar o facilitar la aplicación de normas superiores.

Puede regular, por ejemplo:

  • PROCEDIMIENTOS ADMINISTRATIVOS: trámites, solicitudes, plazos o documentación.
  • REQUISITOS TÉCNICOS: condiciones necesarias para aplicar una regulación.
  • ORGANIZACIÓN ADMINISTRATIVA: funcionamiento de determinados órganos o estructuras.
  • DESARROLLO NORMATIVO: aspectos concretos previstos previamente por una ley.

La potestad reglamentaria debe ejercerse respetando la Constitución y las leyes. En consecuencia, un reglamento no puede modificar ni derogar una ley.

Jerarquía entre los propios reglamentos

No todas las disposiciones reglamentarias tienen el mismo rango.

En el ámbito estatal, la Ley 50/1997 establece una jerarquía entre ellas:

  • REAL DECRETO: las disposiciones aprobadas mediante Real Decreto ocupan una posición superior dentro de la jerarquía reglamentaria estatal.
  • ORDEN MINISTERIAL: debe respetar las disposiciones reglamentarias superiores.

Por tanto, una Orden Ministerial no puede contradecir válidamente un Real Decreto reglamentario situado por encima de ella.

Diferencias entre ley y reglamento

La diferencia esencial se encuentra en su origen, rango y capacidad normativa.

Aspecto Ley Reglamento
Órgano principal Poder legislativo Administración
Rango Legal Reglamentario
Puede modificar una ley Otra norma con rango legal puede hacerlo No
Puede contradecir una ley Debe respetar las normas de rango superior No
Función habitual Establecer el marco jurídico Desarrollar o ejecutar ese marco

¿Puede un reglamento modificar una ley?

No. Un reglamento no puede modificar, derogar ni contradecir válidamente una norma con rango de ley.

Si aparece una contradicción entre ambas disposiciones, entra en juego el principio de jerarquía normativa y la norma reglamentaria puede ser anulada por los órganos jurisdiccionales competentes.

¿Puede un decreto modificar una ley?

Depende del tipo de decreto del que estemos hablando:

  • REAL DECRETO REGLAMENTARIO: no puede modificar una ley.
  • REAL DECRETO-LEY: tiene rango legal y puede afectar a disposiciones legales dentro de los límites establecidos por la Constitución.
  • REAL DECRETO LEGISLATIVO: también tiene rango de ley, aunque depende de una delegación legislativa previa.

Esta distinción explica por qué no debemos responder simplemente que una ley está siempre por encima de cualquier decreto.

Cómo saber qué rango tiene una norma

Para determinar correctamente la naturaleza jurídica de una disposición conviene comprobar varios elementos:

  • DENOMINACIÓN: identificar el nombre completo de la norma.
  • ÓRGANO: comprobar quién la ha aprobado.
  • FUNDAMENTO JURÍDICO: determinar qué habilitación constitucional o legal permite dictarla.
  • RANGO: establecer su posición dentro del ordenamiento.
  • VIGENCIA: comprobar si continúa aplicándose.
  • MODIFICACIONES: revisar si su redacción original ha cambiado.
  • DEROGACIONES: comprobar si alguna parte ha dejado de estar vigente.

La fuente principal para estas comprobaciones debe ser el Boletín Oficial del Estado. Si no estás familiarizado con su funcionamiento, puedes consultar nuestra guía para localizar una norma correctamente dentro del BOE.

Cómo comprobar si una norma sigue vigente

Encontrar una ley o un reglamento en el BOE no significa necesariamente que toda su redacción original continúe vigente.

Una disposición puede haber sido:

  • MODIFICADA: determinados artículos han cambiado de redacción.
  • DEROGADA PARCIALMENTE: solo una parte ha dejado de aplicarse.
  • DEROGADA TOTALMENTE: la norma completa ha perdido vigencia.
  • SUSTITUIDA: otra disposición ha pasado a regular la materia.

Por eso resulta conveniente comprobar la situación actual de una norma antes de aplicarla.

Qué es un texto consolidado

Cuando una norma ha sido modificada varias veces, leer únicamente su publicación original puede resultar poco práctico y llevarnos a interpretar una redacción que ya no es aplicable.

El BOE ofrece para numerosas disposiciones una versión consolidada que integra las modificaciones posteriores.

En Tribuna Jurídica explicamos cómo interpretar correctamente un texto consolidado y qué utilidad tiene al consultar legislación actualizada.

Qué ocurre cuando una norma es derogada

La derogación supone que una norma o una parte de ella deja de estar vigente.

Puede ser:

  • TOTAL: desaparece la vigencia de toda la disposición.
  • PARCIAL: únicamente dejan de aplicarse determinados artículos o apartados.
  • EXPRESA: una nueva norma identifica claramente qué disposiciones quedan derogadas.
  • TÁCITA: puede producirse cuando una regulación posterior resulta incompatible con la anterior.

Esta cuestión se analiza de forma específica en nuestra explicación sobre qué consecuencias jurídicas tiene que una norma sea derogada.

Qué norma prevalece si dos disposiciones se contradicen

La jerarquía normativa es uno de los criterios fundamentales para resolver conflictos entre normas, pero no es el único.

También puede ser necesario estudiar:

  • RANGO: qué posición ocupa cada disposición.
  • COMPETENCIA: si el órgano que aprobó la norma tenía competencia para hacerlo.
  • MATERIA: qué ámbito concreto regula cada disposición.
  • TERRITORIO: si se trata de una norma estatal, autonómica o de otro ámbito.
  • ESPECIALIDAD: si existe una regulación específica frente a otra de carácter general.
  • VIGENCIA: desde qué momento produce efectos cada disposición.
  • MODIFICACIONES: si posteriormente se ha alterado el contenido de alguna de ellas.

La cuestión competencial resulta especialmente relevante cuando intervienen normas estatales y autonómicas. En esos casos conviene entender cómo se reparten las competencias normativas entre el Estado y las comunidades autónomas.

Cuándo empieza a aplicarse una ley

La aprobación o publicación de una norma no implica necesariamente que empiece a aplicarse inmediatamente.

La propia disposición puede establecer una fecha específica para su entrada en vigor.

Entre la publicación y el comienzo de sus efectos puede existir un periodo denominado vacatio legis.

Por eso, además de identificar correctamente el rango de una norma, debemos comprobar desde qué momento concreto comienza a producir efectos jurídicos.

Ejemplo práctico: relación entre una ley y un reglamento

Imaginemos que una ley establece los requisitos generales para ejercer determinada actividad profesional y habilita al Gobierno para desarrollar aspectos técnicos.

Posteriormente, el Consejo de Ministros puede aprobar mediante Real Decreto una regulación más detallada.

La estructura podría ser:

  • LEY: establece el marco jurídico general.
  • REAL DECRETO REGLAMENTARIO: desarrolla los requisitos y procedimientos previstos por la ley.
  • ORDEN MINISTERIAL: concreta determinados aspectos técnicos dentro de las competencias del ministerio correspondiente.

Las disposiciones de rango inferior deben respetar siempre lo establecido por las superiores.

Resumen de las diferencias entre ley, decreto y reglamento

Ley, decreto y reglamento no forman automáticamente una escala de tres niveles.

La ley tiene rango legal. El reglamento se encuentra subordinado a las normas con rango de ley. El término decreto, en cambio, puede referirse a disposiciones de diferente naturaleza.

  • REAL DECRETO-LEY: tiene rango de ley.
  • REAL DECRETO LEGISLATIVO: tiene rango de ley.
  • REAL DECRETO REGLAMENTARIO: tiene rango reglamentario y está subordinado a la ley.

Para determinar correctamente la fuerza jurídica de cualquier disposición debemos comprobar su denominación, el órgano que la aprueba, su fundamento jurídico, su rango y su situación vigente.

Cuando una norma haya sufrido cambios posteriores, resulta recomendable consultar su versión actualmente aplicable y revisar las modificaciones que haya experimentado antes de utilizarla como referencia jurídica.

Redacción

Por Redacción

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